La Fundación Albergue Covadonga lleva 35 años acogiendo, cuidando y confortando
Fecha publicación: 28/05/2025 | Por: Almudena Gutiérrez, coordinadora de voluntariado de la FAC
Fundación Albergue Covadonga trabaja desde 1988 ayudando a personas en situación de sinhogarismo. Nuestro lema es Acoger, Cuidar, Confortar. Somos una entidad privada, sin ánimo de lucro y con personalidad jurídica propia, comprometida con el acompañamiento de procesos vitales de personas en situación de dificultad social.
Profesionales y personas voluntarias nos esforzamos cada día por dar lo mejor de nosotros a quienes hacen uso de las instalaciones de nuestra entidad, llevando a cabo diversas tareas en los distintos programas que desarrolla la Fundación.
Contamos con un albergue de alojamiento temporal, donde acogemos a todas aquellas personas que no tienen un lugar donde vivir. A ello se suma, habitualmente, la cobertura de otras necesidades de tipo económico, sanitario, administrativo y/o social. El trabajo en este servicio está guiado por una atención social profesional a través de la intervención individualizada en cada caso. Se consideran todas las áreas relevantes de la persona, estableciendo itinerarios personalizados y acordados, y, si fuera necesario, se realiza la derivación a recursos especializados con el objetivo de mejorar su calidad de vida.
El Taller Prelaboral Velastur es un proyecto que, desde 2001, busca mejorar la empleabilidad de personas en situación de sinhogarismo y exclusión residencial, mediante el acompañamiento sociolaboral. En nuestro taller se potencia el desarrollo de actitudes y aptitudes en un entorno laboral simulado que ofrece formación práctica.
Desde 2005, dentro del programa Inxerta, ofrecemos viviendas compartidas para hombres en situación de sinhogarismo (housing led), complementadas con apoyos socioeducativos. Fruto de esta experiencia, evaluada y consolidada, nace en 2021 Alboriar: Un llar para les muyeres, una iniciativa para atender las necesidades específicas de las mujeres. Ese mismo año, y hasta 2025, participamos a través de la Red FACIAM en el proyecto FUTUROandCo., que promovía un modelo de atención integral para jóvenes en situación de sinhogarismo. Este programa piloto, impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales y respaldado por los fondos Next Generation, tuvo gran repercusión y éxito.
Desde 2013, contamos con un Centro de Baja Exigencia, disponible tanto de día como de noche. Es un espacio creado para aquellas personas que no pueden acceder a otros servicios sociales, brindando una alternativa universal de atención y acompañamiento. Se trata de un recurso flexible y seguro, que permite la reducción de daños mediante la cobertura de necesidades básicas y actúa como punto de encuentro y socialización.
La Unidad de Calle trabaja desde 2021 como un programa de mediación y acompañamiento, surgido para mejorar la atención integral y mitigar los daños asociados a las personas sin hogar. Su labor, en estrecha coordinación con todos los programas de la Fundación, consiste en localizar, mediar, hacer seguimiento, acompañar y facilitar la vinculación de estas personas a recursos sociales y sanitarios, con el fin de mejorar su salud y bienestar. Asimismo, esta unidad promueve la convivencia en el entorno más próximo y genera vínculos con el tejido social comunitario, fortaleciendo el sentido de pertenencia, la cohesión y la participación ciudadana de quienes utilizan nuestros recursos.
Desde nuestros inicios, nos hemos caracterizado por un marcado activismo social y comunitario, con la colaboración solidaria de numerosas personas que, de forma desinteresada, ofrecen su tiempo para ayudarnos a alcanzar los objetivos de la Fundación. Disponemos de un programa de voluntariado formado por muchas personas, a quienes estamos y estaremos siempre profundamente agradecidos. Estas personas realizan tareas de acompañamiento, apoyo, atención en el comedor, talleres, entre otras. Su participación es clave y transversal en todas las acciones que desarrollamos.
En los últimos años, el voluntariado —que tradicionalmente ha estado vinculado a la colaboración con las Hermanas Terciarias Capuchinas— ha adquirido una importancia creciente. Actualmente se gestiona mediante una coordinación profesional, que se encarga de la captación, formación, sensibilización y dinamización del equipo voluntario. El objetivo es ampliar su capacitación, fortalecer su compromiso con la misión y valores de la Fundación y procurar una alta satisfacción personal.
Nos reconocemos como una entidad comprometida con la mejora de la convivencia en el entorno más próximo. Abrimos nuestras puertas al exterior para generar conexión con el tejido social comunitario, fortaleciendo la cohesión y la participación ciudadana de las personas que hacen uso de nuestros recursos.