Hablamos con Belén Gómez Penalonga, responsable de Voluntariado de la Fundación Tomillo, sobre el reconocimiento del Premio Estatal al Mejor Programa de Voluntariado que han recibido por 'Participa con Tomillo' y sobre el voluntariado de la entidad.
Fecha publicación: 12/12/2025 | Por: Carlos Faneca
¿Qué ha supuesto el reconocimiento del Premio Estatal al Mejor Programa de Voluntariado para la Fundación y para el equipo que impulsa el programa?
Este premio del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 se otorga por parte de una comisión de valoración formada por Direcciones y Subdirecciones Generales y representantes del Instituto de la Juventud, Derechos de la infancia y adolescencia, de la Plataforma del Voluntariado de España, del Consejo Estatal de ONG de Acción Social, etc, así que nos llena de alegría haber recibido por parte de actores tan diversos este reconocimiento a un trabajo que hacemos con el mayor compromiso.
Es un premio para las personas voluntarias de Tomillo, desde luego, y para el equipo que impulsa el programa, pero también para toda la organización, que entiende que el voluntariado es parte de nuestra esencia, espíritu colaborador y un ejercicio de transparencia y cuidado del voluntariado en la organización. Igualmente compartimos el premio con las redes que nos permiten intercambiar aprendizajes y las empresas que creen en el valor del voluntariado transformador.
¿Cómo describiríais el programa ‘Participa con Tomillo’? ¿Qué lo hace diferente de otros programas de voluntariado?
‘Participa con Tomillo’ es un programa de promoción, participación activa, acompañamiento y fidelización del voluntariado individual y corporativo en proyectos de intervención socioeducativa, formación, empleo, emprendimiento, servicios centrales y transversales que la Fundación Tomillo realiza para ayudar a jóvenes en situación de dificultad a mejorar sus vidas y su comunidad.
La fase de participación activa del voluntariado es fundamentalmente presencial y en programas de intervención directa. Pero también contamos con voluntariado online en directo o asíncrono y mixto (con parte presencial y parte online) en intervención directa o en Servicios centrales.
Esta suma de voluntariado individual, voluntariado corporativo de empresas punteras y profesionales en activo de reconocido prestigio es uno de los puntos fuertes para ayudar a mejorar las realidades de jóvenes en vulnerabilidad, pero también para dar a conocer el trabajo socioeducativo de Tomillo, sensibilizando sobre las problemáticas a las que da respuesta, rompiendo estereotipos y acercando realidades.
¿Podríais contarnos cuáles son las fases clave del itinerario de voluntariado y cómo acompañáis a las personas voluntarias en cada una?
Para alcanzar los objetivos del programa se llevan a cabo las siguientes fases y actividades: identificación de las actividades de intervención, servicios centrales o transversales que van a ser complementadas con participación voluntaria; difusión y captación; preselección de candidaturas; acogida y formación (que incluye: entrevista inicial, diseño de itinerario, formación de inicio, formación en igualdad de género y formación continua); incorporación del voluntariado; desarrollo del voluntariado (espacios de encuentro, reflexión e intercambio de buenas prácticas y seguimiento del voluntariado); y desvinculación, evaluación final y reconocimiento de la actividad voluntaria.
El acompañamiento a la persona voluntaria se realiza tanto por el equipo de voluntariado como por aquel en el que se incorpora y en donde tiene una figura de referencia a lo largo de su itinerario.
¿En qué tipos de actividades o proyectos participan las personas voluntarias de 'Participa con Tomillo' y qué impacto tienen en la vida de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes con los que trabajáis?
La mayor presencia de voluntariado en programas de intervención se produce en las siguientes actividades: refuerzo académico y ocio educativo en educación primaria y secundaria; acciones formativas: talleres de formación reglada o no reglada, ya sea en nuestros centros o, en el caso del voluntariado corporativo, al hilo de visitas a la empresa; orientación vocacional y mejora de la empleabilidad; y mentoring de personas emprendedoras.
Algunas de las principales funciones del voluntariado que desarrolla actividades en servicios centrales, áreas transversales y de soporte de Tomillo son voluntariado de alto impacto o voluntariado a nivel de dirección y puestos de responsabilidad realizado por personas de alta cualificación que ayudan a la entidad en la definición de su estrategia, el análisis de las amenazas y oportunidades del entorno, la introducción de mejoras e innovaciones, definición de planes de actuación, la eficiencia en sus procesos y el mayor impacto en sus actuaciones.
Y voluntariado de soporte: diseño de procesos, formación o mentoring de profesionales para su upskilling o reskilling, para la prevención del burn-out, la motivación y compromiso con la entidad; desarrollo de contenidos y modelización de la intervención socioeducativa, recogida de buenas prácticas y generación de conocimiento compartido; traducción de estudios, informes y memorias que sirvan para sensibilizar sobre realidades sociales, comunicar las actuaciones llevadas a cabo y su impacto, aumentar la base social, etc; comunicación de la labor de la entidad con apoyo en fotografía, edición de videos, diseño de campañas, posicionamiento SEO, atracción de mayor base social, etc.; y acondicionamiento de espacios de intervención o servicios centrales.
La satisfacción general de las personas beneficiarias de este voluntariado es de 4,4 y contribuimos al cumplimiento de los ODS de la Agenda 2030, particularmente al 4 (Educación de calidad), 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), 10 (Reducción de desigualdades) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos).
Cuidáis la formación y el seguimiento del voluntariado. ¿Qué tipo de formación ofrecéis y cómo evaluáis que la experiencia está siendo satisfactoria tanto para las personas voluntarias como para la entidad?
Antes del inicio efectivo de la actividad de voluntariado, desde el Programa se facilita una formación inicial a todas las personas voluntarias que se incorporan a la Entidad. Esta formación puede ser, según el caso, on-line en directo, grabada en formato video, autoadministrada con recursos de texto y audiovisual o presencial, ya sea en la propia Fundación Tomillo o, en el caso de algún voluntariado corporativo, de la propia empresa. Incluye contenidos sobre la realidad del abandono/fracaso escolar y cómo se ve afectada por la vulnerabilidad socioeconómica, las áreas de intervención de Fundación Tomillo y el importante impacto del voluntariado, qué es y qué no es el voluntariado, derechos y deberes, tips para la intervención con jóvenes, etc. Para el fomento de la igualdad de género incluimos la sensibilización y la reflexión sobre las distintas dimensiones de la diversidad, los factores de desigualdad entre hombres y mujeres, cómo detectar violencias machistas y actuar ante este tipo de situaciones así cómo propiciar un trato igualitario, espacios de crecimiento y empoderamiento para las mujeres.
Esta fase del itinerario formativo del voluntariado es complementaria a la realizada durante el proceso de acogida, cuando se informa a las personas voluntarias más particularmente sobre el programa en el que realizará la actividad, sus funciones y personas destinatarias. Los equipos que acogen al voluntariado ponen también el énfasis en las pautas para el desarrollo de la actividad voluntaria y su relación con los destinatarios.
A lo largo del programa se ofrecen asimismo formaciones continuas al voluntariado, ya sean específicas o en el seno de las que también tiene la plantilla contratada. También espacios de encuentro y celebración (navidad, verano) y jornadas de puertas abiertas.
En el momento en el que la persona se incorpora a las actividades, se inicia un seguimiento estrecho de la colaboración por parte de la persona de referencia en el programa quien incorpora a la persona voluntaria en los mecanismos de coordinación, acompañamiento y evaluación continua de otras figuras del equipo. Además desde el programa de Participación Voluntaria se mantiene una relación fluida con esta persona de referencia de modo que se comparta cualquier incidencia que pueda producirse. Lógicamente, el programa de Participación Voluntaria tiene mayor presencia en las etapas iniciales y, gradualmente, esta pasa en mayor medida a la persona referente para las actividades en las que se incorpora. Es esta persona (coordinador/a, educador/a, docente o técnico de empleo/emprendimiento, o responsable de departamento, según el caso) quien le asigna funciones, observa su desempeño, pide y ofrece feedback de modo que pueda determinar el ajuste y la satisfacción con su desempeño, la necesidad de mayor apoyo o formación, cambio de tareas, etc. Una herramienta clave en este proceso es la entrevista de seguimiento. También los cuestionarios de evaluación, que son siempre 360º, es decir, evalúan la experiencia del voluntario/a, del equipo y de las personas beneficiarias.
¿Cómo hacéis la captación y qué estrategias os han funcionado mejor para llegar a nuevos perfiles de voluntariado?
La difusión y captación es distinta para el voluntariado clásico y el corporativo. En el caso del voluntariado clásico o individual se recurre a las Redes Sociales y la propia web de Fundación Tomillo en su apartado de "hazte voluntario/a" que fomenta el voluntariado para el conjunto de la sociedad e informa de las ofertas abiertas en cada momento.Por otro lado, si la persona no encuentra entre las oportunidades publicadas ninguna que se le ajuste tiene siempre disponible un formulario online que recoge autocandidaturas.
Se recurre también a la publicación en plataformas especializadas como el portal Haces Falta (de Fundación Hazlo posible) o los Puntos de Información del Voluntariado como el de la Comunidad de Madrid y redes de voluntariado como FEVOCAM.
Por otro lado, cada 5 de diciembre, Día Internacional de las Personas Voluntarias, es una fecha señalada para reforzar esta difusión, sensibilizando sobre el valor del voluntariado y captando nuevas personas que sumen su talento, tiempo, conocimientos y experiencia a Tomillo.
En el caso del voluntariado corporativo nos apoyamos en Voluntare, Forética, etc y nos coordinamos con los departamentos de Responsabilidad Social Corporativa, Comunicación o Recursos Humanos de las empresas.
¿Qué papel juega el voluntariado corporativo dentro de 'Participa con Tomillo' y qué aprendizajes habéis obtenido de la colaboración con empresas y otras entidades?
La colaboración desde el Programa Participa con Tomillo con entidades privadas es clave ya que supone en torno al 70% de nuestra media anual de más de 400 personas voluntarias. Este tipo de voluntariado aporta a menores y jóvenes nuevos referentes, una ampliación de sus expectativas, su expertise en un campo concreto o la conexión con nuevas tendencias. El voluntariado corporativo, además de contribuir a la misión de Fundación Tomillo en temas educativos y de formación abre y hace crecer otro tipo colaboraciones como las de prácticas y empleo.
¿Podríais compartir algún momento, testimonio o transformación concreta que os haya hecho pensar que por "esto" es por lo que vale la pena el voluntariado?
Si tuviese que destacar un ejemplo quizás podría ser el de Mari Carmen una voluntaria de refuerzo académico con menores que colabora con Tomillo desde hace años en un barrio especialmente desfavorecido, el de Los Olivos, en el distrito de Latina. Aquí es especialmente importante que la parte educativa vaya de la mano del trabajo conjunto comunitario, de trabajo social, etc y que los vínculos con las personas beneficiarias sean estables en el tiempo. Mari Carmen ha visto crecer (literalmente) a estos menores.
También tenemos el caso de una alumna de origen colombiano que realizó en Tomillo el curso de Atención Sociosanitaria porque los estudios realizados en su país no eran válidos para trabajar en España; no encontraba empleo y estaba pasando una situación delicada. En esa formación participa voluntariado corporativo colaborando en la mejora de su empleabilidad y la preparación para la búsqueda de empleo, con simulaciones de entrevistas de trabajo. Al cabo de unos meses, la joven encontró trabajo y fue uno de estos voluntarios (Juan) quien le ayudó, no solo a prepararse para la entrevista, sino a contactar con empresas del sector que conocía. Así que se reafirma en que por cosas así merece la pena ser voluntario de Tomillo.
¿Qué consejos daríais a otras entidades del Tercer Sector que quieran fortalecer sus programas de voluntariado?
Creo que el primer paso es trabajar en red, participar de forma activa en plataformas y espacios compartidos de voluntariado, así como asistir a jornadas y formaciones especializadas, es clave para mantener viva la motivación, el aprendizaje cruzado y para tejer alianzas que enriquecen los programas.
Además, es fundamental escuchar a las personas voluntarias: preguntarles qué necesitan, cómo viven su experiencia, qué les mueve y qué mejorarían ya tienen aportaciones de gran interés y además ayuda a que sientan el proyecto como propio y fortalece su compromiso. También cuidar la calidad del acompañamiento: ofrecer una buena acogida, formación y seguimiento constante. Un voluntariado bien acompañado se convierte en el mejor embajador de la organización.
Por último, medir y comunicar el impacto del voluntariado, tanto hacia dentro (equipos de intervención, servicios centrales, dirección) como hacia fuera (socios, financiadores, comunidad). Reconocer su labor, visibilizar sus logros y agradecer de forma constante hace que el programa crezca y se consolide en el tiempo.
¿Te gustaría añadir algo más?
El voluntariado cambia vidas, también la de las personas voluntarias. Para quienes quieran transformar realidades, me gustaría compartir las oportunidades para hacerlo en Tomillo que publicamos en: https://tomillo.org/haz-voluntariado/